Te invito a experimentar el Yoga! Es un fabuloso sistema integral y holístico, cualquiera puede comprobarlo por vivencia propia. Podemos definir al Yoga como "Sadhana Sarvanga", una práctica para todo el cuerpo, valiéndose de ejercicios físicos y respiratorios. También es "Antaranga Sadhana", una práctica interna, para trascender la mente por medio de la meditación. El Yoga nos lleva así a la serenidad y la plenitud. Es la ciencia de integrar cuerpo, mente y espíritu.

EL CONTROL DE LA MENTE Y LOS SENTIDOS COMO BASE PARA YOGABHYASA

¿Cómo avanzar en la práctica (sadhana) de la manera correcta? Para no perder el foco, siempre e idealmente, hay que remitirse a la guía de las fuentes del Yoga, y en primera instancia al Guru si es que se lo tiene.
 arte: Manivelu

Yogabhyasa (la práctica de yoga) debe ser tomada muy seriamente. El Yoga no es un entretenimiento, ni una actividad recreativa, ni un pasatiempo. Yoga es algo serio, y viviendo bajo sus principios y prácticas se puede acceder a una vida superior, hallar las respuestas a los grandes interrogantes de la existencia y alcanzar la meta de la vida, que justamente es “Yoga” o el vínculo con la dimensión trascendental. Lo que viene a ser: la realización de nuestra identidad espiritual y su función de servicio con la fuente Divina.

Volviendo a nuestra pregunta, ¿cómo ir un paso más allá para afianzar la práctica? En los Yoga Sutras, se dice que para alcanzar el estado de Yoga, es imprescindible controlar la mente y los sentidos, calmar sus movimientos y fluctuaciones para así establecerse en la calma y la concentración, y por medio de esta última acceder a la meditación o vínculo con el plano espiritual.

A este respecto, es también clara la instrucción en el Bhagavad Gita: “Uno debe dedicarse a la práctica del yoga con determinación y fe, y no dejarse apartar de la senda. Uno debe abandonar, sin excepción, todos los deseos materiales nacidos de especulaciones mentales, y de ese modo controlar con la mente todos los sentidos, por todas partes. Gradualmente, paso a paso, uno debe ponerse en trance mediante la inteligencia sostenida por una convicción total, y, de ese modo, la mente debe estar fija sólo en el Ser, y no debe pensar en nada más. De lo que sea y de dondequiera en que la mente deambule debido a su naturaleza vacilante e inestable, uno debe sin duda apartarla y ponerla de nuevo bajo el control del yo.”

En la psicología del Yoga se desarrolla el concepto de antah karana, el cual describe a la mente como un proceso dinámico, con distintas funciones y sentidos que interactúan con el entorno, dejando distintas impresiones y experiencias (samskaras). A su vez, en la filosofía Samkhya, se describen las gunas o cualidades de la materia, las cuales también influyen y afectan a los procesos mentales. Por ejemplo, una mente concentrada, calma y lúcida, está bajo la influencia de sattva guna (pureza, bondad). Una mente agitada, distraída, inquieta, está bajo la influencia de raja guna (actividad, pasión), y una mente perezosa, embotada, aturdida, está bajo la influencia de tama guna (inercia e inactividad). La meditación en este sentido, busca armonizar y equilibrar la influencia de las Gunas.

Nuevamente, el Bhagavad Gita es claro a este respecto: “Todo el mundo está forzado a actuar irremediablemente conforme a las cualidades que ha adquirido de las modalidades de la naturaleza material. Por lo tanto, nadie puede dejar de hacer algo, ni siquiera por un momento.”

En el proceso yogico, se comienza por adoptar ciertos principios regulativos. Si se siguen estas pautas es posible armonizar todos los aspectos de la vida y así pacificar la mente, controlar los sentidos, transformar el carácter y fortalecer la voluntad. Como expresa el Bhagavad Gita: “Una persona que está libre de todo apego y aversión, y que es capaz de controlar los sentidos por medio de principios que regulan la libertad, puede conseguir toda la misericordia del Señor.”

Hay cuatro pautas básicas en principio: Llevar una dieta saludable y pura, basada en el vegetarianismo. Tener una vida sexual regulada si se está en pareja, o mantener el celibato si se está soltero. Con esto se potencia la buena salud y la energía y se disciplinan los sentidos. No entregarse a la intoxicación y los excesos, ya que esto llevará al sufrimiento y toda clase de males. Y por último, no abocarse ni perder el tiempo en actividades recreativas triviales e intrascendentes, pues el tiempo es valioso y hay que dedicarlo en la sadhana, el estudio y autoestudio.

En los Yoga Sutras, se exponen los principios regulativos como puntapié inicial de yogabhyasa: “Las abstenciones son, no violencia, no robar, ser verás, ser autocontrolado, poseer lo justo y necesario”. “Las observancias son: pureza, contentamiento, intensidad en la práctica, estudio de sí-mismo y de las escrituras, entrega a Dios”.


Armonizar nuestra vida interna y nuestro vínculo con el entorno, son los cimientos para desarrollar la vida espiritual y avanzar en el Yoga. Todas las fuentes y Gurus coinciden e insisten en este particular. No llevará a ningún resultado, o en todo caso a uno muy superficial, el practicar alguna de las técnicas del Yoga disociada del proceso integral y progresivo que este propone. Como bien lo expresa Yogacharya Sri T. Krishnamacharya, uno de los más importantes referentes del Yoga contemporáneo: “El yoga es un sarvanga sadhana (una práctica para todas las partes), si sólo practicas asana, estás practicando eka anga (una parte), no ashtanga (ocho partes)”, haciendo referencia al método del Ashtanga Yoga expuesto en el Yoga Sutra y otros Upanishads, donde claramente se insiste en adoptar la progresión paso a paso para desarrollar una sadhana correcta.

Sobre las normas regulativas, Krishnamacharya expone lo siguiente en su texto Yoga Makaranada:
"Tiene que haber krama (orden en la práctica) para yogabhyasa (práctica del yoga). En los Yoga Sutras, los niyamas (disciplinas) son recetados de acuerdo a las capacidades individuales. Estos niyamas forman parte de los yogangas (etapas del yoga) que son mencionados en los shastras. Los yogangas son yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi.
a) Yama: comprende (1) Ahimsa, no causar ningún ahimsa (ofensa) a otros. (2) Satya, ser veraz en pensamiento, palabra y acción. (3) Asteya, no desear las riquezas de otras personas. (4) Brahmacharya, observar jitendriyam (dominio de los sentidos) y pativratam (fidelidad para con su mujer o marido). (5)Aparigraha, tener sólo lo que se necesita y no poseer en exceso.
b) Niyama: comprende, (1) Saucha, mantener pureza interna y externa. La pureza externa viene con snanam (baño), panam (lo que se bebe), vastradharanam (vestimenta) y bhojanam (la calidad de la comida que se come). La pureza interna se refiere a manas (mente). La mente no debe seguir malos pensamientos. Si no se controla esto nos conducirá a apavitram (impureza) que resultará en la disminución de la salud y nos alejará de los beneficios del yoga. (2) Santosha, aceptar con dignidad cualquier cosa que ocurra como voluntad del señor. (3) Tapas, tener una sola comida una vez cada ocho días y ayunar por un día entero cada quince días. Siguiendo los shastras. Someterse a la disciplina física y vivir en austeridad nos expone a las fuerzas de la naturaleza. (4) Svadhyaya: estudiar los Vedas de acuerdo a un sakha (como un amigo) y no hacer japam de acuerdo con el upadesa (instrucción) de este acarya (instructor). (5) Ishvarapranidhana, ofrecer al Señor Narayana, con amor, todos los beneficios de nitya (diarios) karmas y el naimitya (especial) karmas. Se debe aspirar a esto y trabajar hacia su crecimiento día a día. Estas disciplinas deben ser desarrolladas paso a paso sin autoengaño. Estos niyamas preparan el yogabhyasa krama"
.

Sobre las bondades de las normas regulativas, Swami Bhaktivedanta Giri, mi Guru instructor expresa bellamente: "Una persona sencilla, es una persona satisfecha y debido a ello actúa como un sirviente de los demás, pues tiene la virtud de estar pendiente de lo que los demás necesitan. Una vida sencilla es una vida sin ofensas y la verdadera sencillez consta en poder apreciar a todos, aunque tengan algunos errores incluidos. Quien tiene un corazón sencillo siempre puede ver lo positivo que hay incluso en las más grandes adversidades. Alguien que es sencillo, es quien busca la pureza por encima de cualquier propuesta, es alguien que aprende a satisfacerse con los regalos espirituales que recibe todos los días". Y también: "El verdadero control de la mente se puede obtener de modo único, a través de la purificación de la mente. No puede existir un constante control de la mente sin antes haber sometido a ésta a un profundo proceso de purificación. En otras palabras hablar de control mental, sin mencionar la previa purificación de la mente sería algo incompleto. Y para lograr que la mente pueda ser purificada, es necesario hacer hincapié en el control de los sentidos. Podríamos decir entonces que para purificar nuestra mente es necesario aprender a controlar los sentidos, y como resultado de ello, podremos obtener un perfecto control mental”.

Por último, y aunque pueda sonar inalcanzable en un principio, en el Bhagavad Gita se exaltan las cualidades de un yogi firmemente establecido: “Habiéndose purificado por medio de la inteligencia y controlando la mente con determinación, renunciando a los objetos que complacen los sentidos, estando libre de apego y odio, aquel que vive en un lugar recluido, que come poco, que controla el cuerpo, la mente y la facultad de hablar, que siempre está en trance y que está desapegado, que está libre del ego falso, de la fuerza falsa, del orgullo falso, de la lujuria, de la ira y de la aceptación de cosas materiales, que está libre del sentido falso de posesión y que es apacible: una persona como ésa sin duda que es elevada hasta la posición de la autorrealización”.

Más allá de las dificultades, el aspirante debe abocarse a la práctica con compromiso, respeto, entrega, amor, devoción y dedicación, y sin lugar a dudas, se cosecharán los frutos del Yoga. Pero para esto último, debe respetarse el proceso marcado por las instrucciones, desarrollando en primera instancia y prioritariamente, las normas regulativas que serán la base firme del Yoga. Entiéndase que estas no son una forma de represión, censura o condena, sino las pautas que harán posible realizar y avanzar en cada aspecto de yogabhyasa de manera ascendente hacia la meta final: vivir en la dimensión del espíritu.

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